
Otra vez el fútbol vuelve a avergonzarse de sus aficionados. Y ya van… Esta vez ocurrió en La Rosaleda, el estadio del Málaga. Recibía a un Sevilla titubeante en Liga. El partido prometía mucho para las dos aficiones. Y así fue. El equipo hispalense tuvo que sudar tinta para acabar ganando (1-2). Trágicamente, el encuentro fue lo de menos.



